Dos libros, 12 meses y 180 días

El título de esta entrada tiene sustancia. Hace ya un año de que hice el primer post en el blog. Eso quiere decir que hace por lo menos dos años que pensé en hacerlo. Me llevó mucho tiempo saber qué hacer con él, cómo lo orientaría, qué sería del primer post… Y al final aquí está, primer año, vamos, que he tenido que pagar el hosting, el año gratuito se ha ido. Pero creo que todo eso merece la pena. No sé aún para qué merece la pena, pero echo el rato, y quién sabe a futuro para qué lo puedo usar. Es como decir si vale la pena hacer un post en Facebook, solo que aquí estoy en mi terreno.

Al final no estoy haciendo tantos posts como había pensado. Da pereza. Pero cada tanto apetece escribir algo.

La mitad del blog la estoy escribiendo desde más allá de los confines. Y en parte este blog es como una pequeña bitácora de esta estancia. Obviamente hay muchas cosas que no escribo aquí, pero puedes echarle un ojo a mi instagram para ver qué hago cuando no escribo. (Vulnerabilidad de cajón de madera de pino)

En este tiempo he trabajado en artículos sobre seguridad, he aprendido italiano, he viajado, he leido libros, muchas cosas… y las que quedan. Que ahora que ha sido el cambio horario y los días empiezan a ser más largos se disfruta mejor el día.

Hace poco además terminé otro libro. En realidad he terminado dos, pero uno ni lo cuento. La última entrega de John Verdon y el detective Gurney y también el de 21 lecciones para el siglo XXI.

Al primero ni le haré review. Vaya tostón de libro. Los primeros eran interesantes, pero tras 6 libros iguales ya no tiene gracia. Es de nuevo lo mismo.

Hola soy Gurney, vivo con Madeleine. Vaya, alguien tiene un problema.

-Maddie, debo ir.

– No vayas, te matarán

– Sí, ese es mi destino.. (mi misión, es pokemon!)

-Ok, ve.

Y al final resulta que el que parece bueno es malo. Baia baia, no me lo esperaba… Y el autor omite detalles para decir “el detective es listo”, supo adelantarse. Más bien el narrazor no me quiso decir lo que veía el protagonista. Quizás porque el autor tira de la excusa de “el misterio” para sacarse de la manga las pistas de los casos.

En fin…del segundo sí haré review, pero en otro post, con sustancia.

Ahora le estoy dando caña al libro de “Kafka en la orilla” siguiendo el hilo de Muramaki en teoría debería de gustarme.

Un poco de vocabulario

Los italianos dicen que hablar español es fácil, basta con quitar las eses finales.

Los españoles decimos que hablar italiano es fácil, basta con acabar las cosas en ini. (Jé, como el php.ini)

Pero no es tan así, de hecho cuando empiezas a querer hablar un poco aparecen los false friends. Que no sé si se dice igual para cuando no es en inglés. Ni tampoco sé de dónde salen tantos false friends, si casi hay más false friends que palabras.

Algunos ejemplos prácticos:

Uscire, significa salir, pero salire significa subir,
Calor en italiano es caldo, pero caldo se dice brodo,
Vinagre es aceto, pero aceite es olio,
Estar avergonzada es estar imbarazzata, pero estar embarazada es estar incinta,
Vichiere es vaso, pero vaso es florero,
Ratón es topo, pero topo es talpa,
Chófer se dice autista, pero autista es autistico,
Pierna es gamba, pero gamba es gamberetto,
Lungo es largo, pero largo es ancho, y ancho es larghezza ,
Presto es pronto, pero pronto es listo,
Saltare in padella es sofreir, pero soffrito, significaría sufrido,

Una pentola es un cazo, pero un cazzo es … el vecino de arriba, bueno, gilicazzo en español.
Mantequilla se dice burro, pero burro es asino,
¡Así no hay quien se aclare!
Sobre todo cuando hacerse un nudo es desnudarse!

Y a ti, ¿te ha quedado algo en claro?


Los primeros 100 días en Italia

Ahora que llevo más de 100 días fuera creo que es el momento de hacer el primer post para contar algunas anécdotas. Realmente sería mucho contenido para escribir todo en un solo hilo, tampoco quiero empezar a soltar la turra, así que lo iré dosificando poco a poco.

¿Que qué te puedo decir sobre estos días? Pues desde que llegué, todos los problemas que han ido saliendo y cómo los he resuelto, los viajes que he hecho, los sitios que he conocido, las palabras que en italiano y en español significan cosas distintas, lo que nunca he encontrado en el supermercado, … Bueno, ya te haces a la idea.

Lo primero de todo que necesito decir, a ver si Google y Amazon me indexan y me lo ofrecen (a un precio razonable; es mucho pedir?) es nocilla. Que yo veo bien que aquí haya nutella. Pero que esto es como cuando te gusta el colacao o el nesquik, como cuanto te gusta el sevilla o el beti, la macarena o triana, eres vegano o no, no te pueden gustar los dos lados, elegiste uno y ya te aguantas. Pues igual. Pero en la nocilla es peor porque  luego está que si nocilla negra, blanca, o las dos, y dentro de las dos la puedes mezclar o sin mezclar.

El jaleo está claro.

El caso es que, intenté traerme un vaso de nocilla en el avión, pero me dijeron los señores del control que, hombre, la nocilla, es que es un gel. Pero oiga, ¿no ve usted que está sellado y con el ticket? Qué voy a hacer, ¿comérmelo?. Así que nada, me quedé sin nocilla.

En mis intentos por encontrarlo, Amazon ha hecho de las suyas. Lo quieres = lo tienes, pero págalo.

5.98 + 13.49 FLIPAS!

Pues que por esos casi 20€ prefiero quedarme sin nocilla, leñe. Qué abuso. Señor nocilla, si lees este post, mándate algo.